¡Bocazas! Ese debería ser mi auténtico apodo, y no "Marrana" tan cariñoso y poco real, aunque comiendo consigo hacer verdaderos abstractos en mi ropa. Fue decir: "el tiempo en Málaga es de verano, blablabla, adiós a las botas de agua, blablabla..." y...chaparrón! Menos mal que a Calero y a mí aún nos quedaban por ver 7 capítulos de Cómo conocí a vuestra madre, la temporada 3 de The Big Bang, y, cómo no, Friends.
Desde LOST, nunca había estado tan enganchada a una serie como lo estoy con Friends. Sí, parece absurdo, hay capítulos que me sé de memoria, pero la última vez que los ví tenía aparatos y estudiaba Conocimiento del Medio o Plástica. La perspectiva que les doy ahora es aún mejor, y me encuentro casi todos los días riéndome sola en el salón de mi casa viendo a Phoebe bailar/gritar/cantar, o a Ross gesticulando exageradamente. Lo bueno de todo esto es que, como lo veo en el TDT, hay aún un millón de capítulos que no he podido ver, así que volveré a reirme próximamente cuando consiga descargarmelos de mi querida SeriesYonkis, superviviente nata.
Y, como sabemos que en Málaga el agua de lluvia es corrosiva, esta semana ha disminuido el número de pacientes, ya que, si salen de casa, ¡se mojan! El mundo aquí se paraliza, la gente no va al gimnasio, ni a rehabilitación, ni a cenar por ahí... Lo único que aumenta es el tráfico, pero como conductora frustada y pasota (aunque queda mejor decir que soy deportista y ecológica por ir andando a todas partes), a mí los atascos no me afectan.
De lunes a viernes mis días no son demasiado entretenidos, pero estos últimos días he estado hablando con 4 orientadoras diferentes para ser Joven Empresaria, y cada vez estoy más motivada. Hacerse autónomo es la cosa más difícil que he intentado hacer en mi vida después de intentar pasar a Rotring los proyectos de tecnología, y que queden impecables. A parte de desembolsar un dineral todos los meses (que a mí, por tener aparato reproductor femenino, me sale más barato), tengo que recopilar un millón de papelitos de diferentes entidades con palabrería inentendible. Lo que he llegado a comprender en estas últimas charlas es que necesito un dinero de base; las subvenciones llegan tarde, y si llegan; y tengo que hacerme un plan de empresa. Menos mal que, por ser una alocada veinteañera, el papeleo del primer año me lo hacen gratis ^^.
Como diría mi abuela: Juventud, Divino Tesoro.