No he podido evitarlo. Sé que no es normal en mí hacer dos entradas el mismo día, pero la ocasión lo requiere.
Esta mañana me dirijía a tomar mi tradicional desayuno de bollito de soja del Mercadona con aceite de oliva, cuando he visto en el armario una caja azul de Tortas de Aceite Ramos. Sin pensármelo dos veces, he decidido que, teniendo en cuenta que son de aceite, podría prescindir del pan. Pero la sorpresa no queda ahí: al coger la caja, una sonrisa gigante se me ha dibujado en la cara, y me he acordado de todos vosotros:
Parece que ser malagueño no implica ser "saleroso", sino mucho más refinado, elegante y a la vez "sensillo", es decir, ESQUISITO.
Pd.: el texto "deleitando nuestro paladar" me recuerda a una Semana Santa próxima...
1 comentario:
Non ci posso credere!!! :O
Tradución: Oh my God o quéfuertemeparece!
^^
Publicar un comentario